Dr. Byron Valencia

El Abate de la Hermita

Por: Byron Valencia

He venido consultando los programas de gobierno de los últimos cinco alcaldes de Fusagasugá y todos han pasado por la misma sastrería. La única diferencia, son los adornos o apliques y su articulación y redacción, finales. Y no puede ser de manera diferente, en virtud a que los problemas son los mismos, siguen creciendo y no hay varita mágica para solucionarlos. Los alcaldes, al posecionarse, encuentran la misma vaca, pero con diferente ubre, pues las hay pendulosas, rectangulares o globosas y cada vez más reducida, su producción.

Es decir, cada día, más magro el presupuesto. Cómo dice el vulgo: el alcalde que cumple su periodo, raspa la olla. Claro que esa no es excusa para no gobernar. Quien aspira a regir los destinos de su municipio, es porque lo conoce, lo ha estudiado, sabe de sus debilidades y fortalezas y por supuesto, tiene el vademécum de soluciones. Hay alcaldes que gobiernan con el retrovisor a la diestra. Otros con cierta pasión defenetradora y otros con cautela, y preocupación. La experticia sobre lo público, es un elemento que juega a favor y vaya de que manera. Pero siempre hay un pero. La escogencia de sus colaboradores, secretarios o subalternos, vaya usted a saber.

Llevar amigos, no es la mejor decisión. Los amigos no tienen hoja de vida, tiene, motivos de vida. Los desconocidos o sugeridos, tienen hoja de vida, pero no motivos de servicio. Y los que, supuestamente son sujetos de proceso de selección, se prestan para oficializar a los ya previamente acordados. En estas alcaldías intermedias, armar un equipo de gobierno, no es fácil. Es complicado. Pero si las cosas se plantean fácil, el asunto es fácil, pero si se plantea con peros, la cosa es de peros.

A esto se le suma que hay lobos y lobatos al acecho: por ejemplo los concejales. Bueno ese problema lo resuelve el jefe del ejecutivo. Los mortales, anhelamos a que al alcalde le vaya lo mejor que se pueda, con los recursos que tenga a la mano. La sociedad debe respaldarlo institucionalmente, responsablemente y con respeto. Hay que darle el tiempo prudencial, acabar de poner la casa en orden, según su manual de orientaciones. Hay temas preocupantes: la corrupción aupada por Fecode en la Secretaria de Educación, asusta. Es un sindicato corrompido, mal sano. Que no permite el cambio de rectores, sueños y amos de sus pupitres,

 cuerpos ya con el sol a la espalda, resabiados, lejos de pensionarse, desactualizados, mal educados, altaneros, cascarrabias y que roncan en clase. No enseñan, dormirán, que desdén con los niños y adolescentes. Será difícil adivinar que calidad de educación tienen los estudiantes de los colegios y escuelas públicas?. Señor alcalde: en ciertas dependencias de su secretaria de educación, hay una bolsa de intercambios y servicios, que asquea, la maneja el siniestro Fecode, no de ahora, sino de varios gobiernos atrás. De ahí, Fusagasugá, Quo Vadis?.

La Inirida, marzo3 de 2024.

valencia.byron@gmail.com