Por incremento de casos sin nexo epidemiológico, el Gobierno Nacional aumentará las medidas.

La pandemia del nuevo coronavirus entró en el país en una fase de mitigación, condición que fue declarada este martes por el ministro de Salud, Fernando Ruiz, debido a que existe un porcentaje de los casos que demuestra que el virus ya circula ampliamente entre la comunidad.

Para Ruiz, este no es un hecho negativo sino la variación de un número que exige que las estrategias para enfrentar esta amenaza de salud pública deben reforzarse sobre la población general y no solo en el control y contención de casos de personas diagnosticadas.

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Sin embargo, abordar esta etapa exige modificaciones profundas que dependerán en gran parte del comportamiento de la gente y de la variación de las cifras de enfermedad y muerte que por esta causa se vayan acumulando, dijeron expertos a este diario.

Hernando Nieto, expresidente de la Asociación Colombiana de Salud Pública, había advertido que al sobrepasarse el 10 por ciento de los casos sin nexo epidemiológico las autoridades de salud debían revisar las acciones tomadas hasta ahora para ajustarlas a un contexto más real.

De hecho, ese número en Colombia, según el más reciente informe del Instituto Nacional de Salud (INS), se ubica en 14,4 por ciento, y en Bogotá, centro de la epidemia en el país, esta cifra bordea el 25 por ciento, lo que quiere decir que una de cada cuatro personas diagnosticadas en la capital con coronavirus en su cuerpo desconoce dónde o cómo se infectó.

“Una de cada cuatro personas diagnosticadas en la capital con coronavirus en su cuerpo desconoce dónde o cómo se infectó”

Para Elizabeth Beltrán, médica salubrista, este no es un hecho menor porque dada el alto nivel de contagio que tiene el virus (cerca de tres personas por cada infectado) y toda la población susceptible, en algún momento pueden aflorar los casos que requieran asistencia hospitalaria, que hoy bordean el 10 por ciento, pero que al presentarse una curva exponencial de crecimiento, así se mantenga esta relación, podrían colapsar con consecuencias catastróficas el sistema de salud.

Cuarentena, punto crítico

Tal vez basada en estas proyecciones y en otros indicadores, la alcaldesa mayor de Bogotá, Claudia López, dio a conocer esta semana que la ciudad podría prolongar la cuarentena que empezó el 25 de marzo hasta junio, lo que tomó por sorpresa no solo a los capitalinos, sino al mismo Gobierno Nacional, que en el mismo contexto ha planteado otro tipo de medidas.

“No dejaremos de tomar ninguna medida que salve vidas y que ayude a los más afectados. Las decisiones que se han tomado han sido a tiempo y drásticas”, dijo luego el presidente Iván Duque en este martes, a modo de respuesta indirecta a la alcaldesa.

Pero respecto al anuncio de Claudia López, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, fue mucho más concreto y aseguró que le preocupa el planteamiento porque “Bogotá no es una isla, sino una ciudad muy importante dentro de un entorno territorial”. Y, en ese sentido, continuó el jefe de la cartera, extender el aislamiento no es una solución por sí misma porque el virus no deja de transmitirse y al abrir las puertas se vuelve a tener el mismo riesgo de contagio.

Lo anterior bajo la premisa, según Ruiz, de que un aislamiento de este tipo fundamentalmente sirve para preparar al sistema de salud y que los hospitales puedan responder.

La mandataria López fue más allá porque, a la par de proponer la cuarentena por tres meses, manifestó que la ciudad debe prepararse para “una economía de guerra” en la que se aporten ayudas materiales y de sustento para los estratos más bajos y se alivie financieramente a la clase media, lo que, de acuerdo con la alcaldesa, pone la salud y el bienestar de la gente por encima de cualquier otro factor. Todos estos planteamientos no tardaron en generar preocupación en ciertos sectores para los cuales el horizonte se presenta turbio.

Y aunque todo esto está basado en anuncios no oficiales, el ministro Ruiz hizo un llamado para que se coordinen las medidas y los mensajes desde el nivel nacional porque es allí donde se plantean las estrategias y se definen las soluciones.

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Por eso, fue claro desde el momento en que le anunció al país que los colombianos deberían estar preparados para un proceso largo en el que las medidas podrían apretarse o aflojarse de acuerdo con la evolución de las cifras y el curso de la pandemia. Esta eventual estrategia fue denominada como un acordeón, que podría incluir una secuencia de cuarentenas en tiempos variables según las necesidades de cada región.

En cualquier caso, el ministro aseveró que esto requiere coordinación y trabajo conjunto porque le inquieta que ocurra lo mismo que en Estados Unidos –que ya contabiliza 3.000 muertes–, donde las medidas se han tomado por estados.

Ampliar la cuarentena implica mucho más que epidemiología

Tener en cuenta los contextos sociales como un factor a la hora de determinar ampliar o modificar medidas como la cuarentena es el llamado de los expertos en salud pública, los cuales recalcan que esta no es solo una decisión epidemiológica.

Luis Jorge Hernández, coordinador del área de salud pública de la Universidad de los Andes, manifiesta que para tomar una determinación en cualquier sentido se requiere información detallada, que en el caso de la pandemia por el nuevo coronavirus está siendo muy escasa.

Insiste en que algunas de las medidas parecen haberse tomado sobre datos gruesos de muertes y enfermos que dejan de lado la minucia de cómo es la dinámica del virus entre las comunidades, la forma de presentarse en la población y sus efectos en los diferentes aspectos de la vida diaria de las personas.

Alargar, acortar o modificar una cuarentena no es una decisión de corte epidemiológico por las implicaciones en muchos campos. Esto empieza por darle a la gente diariamente información confiable, bien estructurada y detallada para que acepte y se ilustre sobre las medidas tomadas”, aseguró Hernández.

“Alargar, acortar o modificar una cuarentena no es una decisión de corte epidemiológico por las implicaciones en muchos campos”

Por su parte, el salubrista Hernando Nieto, en concordancia con lo dicho por las autoridades, afirma que lo conveniente es ampliar el tiempo de cuarentena por lo menos unas cuatro semanas y a partir de ahí diseñar una estrategia con menos impacto.

En cualquier caso, Nieto afirma que el Presidente es quien debe mantener una unidad de mando porque se trata de un tema de políticas de seguridad nacional: “Como ciudadanos debemos depositar la confianza en las decisiones que se tomen pues han estado respaldadas por la comunidad médica y científica”, asegura.

A su turno, Jorge Rodríguez, profesor e investigador del Instituto de Salud Pública de la Universidad Javeriana, manifiesta que todo lo que se ha venido haciendo ha sido para ganar tiempo y poder preparar los centros de salud. Afirma que es importante incrementar la información, y por eso considera necesario aumentar el número de pruebas de diagnóstico para que estas incluyan no solo a quienes han estado en contacto con personas infectadas y a los que tienen síntomas, sino a la comunidad en general.

Y sobre de si se debe alargar o no la cuarentena, Rodríguez considera que todo dependerá del comportamiento del virus. “En mi opinión, es posible que la cuarentena obligatoria se alargue unas dos o tres semanas más allá del 13 de abril. Sin embargo, pensar ahora que será hasta junio, como lo dijo la alcaldesa Claudia López, es prematuro”, manifestó.

De acuerdo con Rodríguez, en este momento la estrategia fundamental será aislar a los portadores asintomáticos del virus, toda vez que ellos, según algunos estudios, pueden representar hasta el 80 por ciento de todos los infectados por coronavirus.

UNIDAD DE SALUD EL TIEMPO