Fusagasugá es un sitio lleno de contrastes, quizás uno de los más particulares es que en esta denominada Ciudad Jardín de Colombia, su gentilicio promociona el respeto y amor por las mascotas.

Usualmente en las calles se ven gran cantidad de perros, que parecieran ser responsabilidad de toda la ciudadanía, pues son cuidados por amantes de los animales, comerciantes y estudiantes.

Este territorio cundinamarqués respeta a la raza animal, que forma parte de la sociedad y hasta de la familia.

Todo este preámbulo para denotar el grado de afecto que puede surgir entre un ser humano y su mascota y que al tiempo sirva para entender los daños que situaciones inesperadas pueden acarrear a la comunidad.

Lo que para muchos es natural, como la muerte de un perro, para otros debe ser un llamado de reflexión, que motive a la responsabilidad y cuido de todo ser vivo.

Dicho esto, compartimos la historia de “Checho” un can al que una lesión en la oreja, se le tradujo “misteriosamente” en la muerte.

“Checho”, era bulldog francés muy querido por sus amos y la comunidad. Todo apunta a que por una mala práctica veterinaria, contravino el fallecimiento del animal, este fin de semana, mientras era atendido en   el consultorio de una reconocida especialista de animales de la ciudad de Fusagasugá.

Sobre la historia del caso se logró conocer que el pequeño perro sufrió una otitis que se agravó, lo que le inducía a rascarse la zona.

Para ellos la situación revestía de normalidad, hasta que la herida fue empeorando con el pasar de los días.

Estaba medicado para su otitis, pero él se rascaba la orejita y se rompió unas membranas sanguíneas, eso le produjo coagulación pero de igual manera se resolvía bajo anestesia local”, detalló  uno de los propietarios.

Preocupados por la afectación, solicitaron los oficios de la especialista que atendía frecuentemente a  “Checho” y la Galeno procedió a realizarle una intervención quirúrgica que porsteriormente terminó con la inesperada muerte del animal.

Muchas personas que consultamos luego de la trágica noticia, nos dijeron que hubo una falla médica, pues la afectación en la oreja del perro pudo ser atendida aplicando un tratamiento veterinario local y no con anestesia general, a sabiendas de que por su naturaleza biológica, está raza tiende a reaccionar a nivel cardíaco y pulmonar, frente a este tipo de procedimientos“, indicó el amo de la mascota.

El dolor embargó a los propietarios pues “Checho” era un ejemplar muy querido en su entorno, había ganado premios a nivel local por demostrar ser un animal que poseía todas las características necesarias para ser la mejor compañía del hombre, “era cariñoso, incondicional, buen amigo y comportado”, dijeron.

Añadiendo que despidieron a “Checho”, este lunes, con mucha tristeza.

¿Pero qué pasó?, Es la interrogante que nunca tuvo explicación. En medio de la nostalgia por la pérdida física del cachorrito, lo único que piden sus dueños es que el caso sirva como precedente y exhorte a la reflexión y responsabilidad.

Es necesario que frente a este tipo de casos se evalúe el grado de responsabilidad a los veterinarios, indicó uno de los propietarios de la mascota, dejando entrever que en cualquiera de los escenarios, fue un ser vivo que se perdió por una posible falla del médico especialista.

Redacción: Fusagasugá Noticias