Jon Lee Anderson publicó un trino en su cuenta de Twitter en el que dice literalmente: “[…] En Colombia se está produciendo un ruido en medios sobre violaciones (sexuales) presuntamente cometidas por el expresidente Álvaro Uribe Vélez”.

Por: Pulzo

“#YoTambién es el equivalente en América Latina de #MeToo. En Colombia se está produciendo un ruido en medios sobre violaciones presuntamente cometidas por el expresidente Álvaro Uribe Vélez”. Es la traducción textual del trino del periodista.

A pesar de que Anderson no menciona directamente a la periodista Claudia Morales como víctima, ese es el único caso de violación que se está ventilando en medios colombianos, comoquiera que reputados columnistas como Paola Ochoa y Florence Thomas, en El Tiempo; Jorge Gómez Pinilla, en El Espectador; y Gloria H., en El País, de Cali, se han referido al caso desatando una amplia ola de opinión.

El hecho ha tenido tal alcance en el país que dio lugar a que el día anterior la Fiscalía General de la Nación anunciara la apertura de una investigación.

Jon Lee Anderson no es ningún desconocido; es un periodista que ha tenido estrechos vínculos con Colombia y conoce su realidad. Además, tiene eco mundial. La revista The New Yorker recuerda que Anderson está vinculado a esa prestigiosa publicación desde 1998, y que ha cubierto conflictos para ella en países como Siria, Líbano, Libia, Irak, Afganistán, entre otros. Es autor de varios libros y ha realizado perfiles de figuras latinoamericanas como Gabriel García Márquez, Fidel Castro y Hugo Chávez. Su labor ha sido reconocida por la organización periodística Overseas Press Club, y ha sido galardonado con el Premio María Moors Cabot, el más antiguo en el campo del periodismo, otorgado por la Universidad de Columbia.

Así, el caso de la identificación del victimario adquiere por primera vez trascendencia internacional, sin que hasta ahora tampoco se hagan sindicaciones directas.

Pese a que Morales se ha negado una y otra vez a revelar el nombre de esa persona, y que ha rechazado los intentos de la gente por ‘adivinar’, sistemáticamente ha dado pistas que conducen a la identidad del agresor. Vale la pena recordar que entre los jefes que ha tenido Morales a lo largo de su carrera figura el expresidente Álvaro Uribe.

Aunque en su columna inicial Morales solo dijo que era un jefe, luego en entrevistas en varias emisoras ha terminado por decir, por ejemplo, que ese hombre “es capaz de muchas cosas, porque la vida que esa persona ha tenido ha demostrado que nada de lo que ocurra a su alrededor le puede hacer daño […] tiene todo el poder para poderse salir con la suya”, y no descartó que fuera alguien relacionado con la política.

Pero tal vez la pista más grande la dio en la entrevista con Vicky Dávila en La W, en la que dio a entender que su agresor es “una figura relevante […] en nuestra historia”, con lo que prácticamente queda descartado que se trate de un periodista, por más reconocimiento que este pueda tener.